El título de esta entrada se refiere a lo que nos toca como individuos. ¿Me importa mi país? ¿Me importa mi gente y mi suelo? ¿Me importa lo que hacen los gobernantes con mi plata?
Tal vez no caemos en la cuenta de saber que nuestro futuro depende del futuro de nuestro país. Podemos vivir cómodamente ahora, pero póngase al tanto: Si la administración es mala, usted termina manejando una moneda devaluada, viviendo en un país burocrático, con inseguridad, con incertidumbre financiera, con paros a cada momento, con un montón de dificultades que nos afectan todos los días directamente. No podemos avanzar mas allá de lo que avanza nuestro país.

Nuestra bandera. Símbolo que compartimos todos los argentinos
Ahora bien, somos responsables directos de la realidad de la nación. No importa el color del partido político que esté ocupando el cargo, las cosas son mas o menos las mismas siempre. Esto es porque, ideas mas, ideas menos, son todos la misma cosa. El cambio no va a venir de la clase política, ni de un héroe salvador. El cambio únicamente va a salir de cada uno de nosotros.
Si estamos conformes con la realidad del país, perfecto, ni se moleste en seguir leyendo, pero si está disconforme con nuestra realidad, pues tal vez deba considerar estas cosas.
La política es importante para un país, y la nuestra está devaluada incluso mas que el mismo peso argentino. Pero la cultura también está devaluada, la educación también está devaluada, y ante esta realidad nos vemos frente a frente todos los días. LA NECESIDAD DE UN CAMBIO.Luego de pensar un poco y solucionar todos los problemas del mundo en un café o en una charla de sobremesa, llegamos a la conclusión que todas las medidas que llevarían a un país mejor escapan a nuestras posibilidades. No podemos, por ejemplo, implementar esas políticas que creemos adecuadas, no podemos cambiar el contenido de la educación, no podemos hacer nada frente a la corrupción e ineptitud de algunos políticos, y solo nos queda lamentarnos y resignarnos a la realidad del país, esperando, siempre esperando a ese mesías que nos salve.
BASTA!! Esta pasividad no va a sacarnos de este círculo vicioso. Ningún mesías va a venir, ningún partido político nos va a sacar adelante. El cambio debe ser de cada uno de nosotros, y para ello no debemos ponernos objetivos mas allá de nuestro alcance, simplemente debemos hacer lo correcto y contribuir dentro de nuestras posibilidades. Un grano de arena es mejor que nada. De mas está decir que pasa si todos aportamos nuestro grano de arena.
Ponernos objetivos fuera de nuestro alcance nos exime de la responsabilidad de cambio. Eso bien supone dos cosas, o no nos damos cuenta de esa verdad o bien tenemos miedo de hacernos responsables, y si somos cobardes no nos merecemos un país mejor. Nadie tiene aquello que no se ha ganado. Nadie valora lo que tiene si no lo consiguió con esfuerzo y trabajo. Ganemos un país mejor con el esfuerzo y trabajo, pero sobre todo con el compromiso, de hacer las cosas bien. De apoyar la cultura y la educación, con el propósito de dejar de lado la "viveza criolla" que nos hace tanto mal. ¡Seamos merecedores de lo que podemos tener como argentinos!
Si de verdad comparte mi idea, y de verdad quiere un país mejor, hágase cargo de lo que dice. Y comprométase a trabajar para conseguir esa idea desde su lugar y desde sus posibilidades. Comprométase al cambio y difunda esta idea. Haga suya esta idea e inspire en los demás lo mismo. Si en cambio no prefiere asumir la responsabilidad que nos toca como argentinos, si prefiere ser vago o cobarde, pues bien, después no se queje. Nadie obtiene mas de lo que se merece, incluso nosotros los argentinos.
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