Tengo una teoría acerca del comportamiento general de las personas, que he observado en lo que llevo de vida, y podría enunciarlo en una oración:
"Una persona que está cómoda, tiende a quedarse en ese estado de comodidad."
No hablo de estar hundido en un sillón escuchando nuestra música preferida, descansado después de un día pesado, hablo de un patrón de comportamiento general. Y esto tiene aplicación directa en la vida social de las personas. Porque si queremos generar un cambio, si queremos generar movimiento, primero hay que poner a la gente incomoda en el lugar en el que están. Moverles el tapete.
¿Será que estamos cómodos con el país que tenemos que no hacemos nada por mejorarlo...?
Aquí viene una parte interesante de la discusión. Yo estoy incomodo... ¿Que tengo que hacer para cambiar al país?
Pero esta teoría choca con la realidad, porque hay mucha gente incomoda con el gobierno, con la inseguridad, con la realidad actual del país, y sin embargo a pesar de la incomodidad, no se genera un cambio y las personas tendemos a quedarnos donde estamos, en lugar de movernos para salir de la incomodidad. Entonces esta teoría no se estaría cumpliendo, pero también puede ser que o bien estamos cómodos con la realidad del país, o en el peor de los casos, estamos menos incómodos con la realidad que intentando un cambio. Porque los cambios siempre cuestan.
Como digo siempre, un cambio en la realidad de este país no va a venir de afuera, no hay que cambiar al otro, tenemos que cambiar nosotros, nuestra actitud y nuestra forma de pensar.
Argentina somos todos. Nuestros actos, nuestro trabajo, nuestra forma de ser y de actuar hacen al país. De modo que... ¡Mira la responsabilidad que tienes! Argentina sos vos, argentina somos todos.
viernes, 1 de octubre de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
René Favaloro - Héroe moral.
Contenido de la carta que escribió René Favaloro antes del tiro del final.
(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 –14,30 hs) Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.
A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.
Este era nuestro único contacto.
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.
¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.
Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.
Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.
El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.
Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.
Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!
Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.
Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.
La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!.
La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.
Nuestro juramento médico lo impide.
Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.
En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.
¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.
La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!
Sin duda la lucha ha sido muy desigual.
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.
Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.
Sí al retorno, sí al ana-ana.
“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”. “Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación”
¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!
En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.
Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.
“¡La leyenda, la leyenda!”
Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.
No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles. Un abrazo a todos, René Favaloro.
Julio 29-2000 –14,30 horas.
Lleva su firma
martes, 4 de mayo de 2010
One in foreing languaje..
domingo, 2 de mayo de 2010
Hacer o no hacer.
El título de esta entrada se refiere a lo que nos toca como individuos. ¿Me importa mi país? ¿Me importa mi gente y mi suelo? ¿Me importa lo que hacen los gobernantes con mi plata?
Tal vez no caemos en la cuenta de saber que nuestro futuro depende del futuro de nuestro país. Podemos vivir cómodamente ahora, pero póngase al tanto: Si la administración es mala, usted termina manejando una moneda devaluada, viviendo en un país burocrático, con inseguridad, con incertidumbre financiera, con paros a cada momento, con un montón de dificultades que nos afectan todos los días directamente. No podemos avanzar mas allá de lo que avanza nuestro país.

Nuestra bandera. Símbolo que compartimos todos los argentinos
Ahora bien, somos responsables directos de la realidad de la nación. No importa el color del partido político que esté ocupando el cargo, las cosas son mas o menos las mismas siempre. Esto es porque, ideas mas, ideas menos, son todos la misma cosa. El cambio no va a venir de la clase política, ni de un héroe salvador. El cambio únicamente va a salir de cada uno de nosotros.
Si estamos conformes con la realidad del país, perfecto, ni se moleste en seguir leyendo, pero si está disconforme con nuestra realidad, pues tal vez deba considerar estas cosas.
La política es importante para un país, y la nuestra está devaluada incluso mas que el mismo peso argentino. Pero la cultura también está devaluada, la educación también está devaluada, y ante esta realidad nos vemos frente a frente todos los días. LA NECESIDAD DE UN CAMBIO.Luego de pensar un poco y solucionar todos los problemas del mundo en un café o en una charla de sobremesa, llegamos a la conclusión que todas las medidas que llevarían a un país mejor escapan a nuestras posibilidades. No podemos, por ejemplo, implementar esas políticas que creemos adecuadas, no podemos cambiar el contenido de la educación, no podemos hacer nada frente a la corrupción e ineptitud de algunos políticos, y solo nos queda lamentarnos y resignarnos a la realidad del país, esperando, siempre esperando a ese mesías que nos salve.
BASTA!! Esta pasividad no va a sacarnos de este círculo vicioso. Ningún mesías va a venir, ningún partido político nos va a sacar adelante. El cambio debe ser de cada uno de nosotros, y para ello no debemos ponernos objetivos mas allá de nuestro alcance, simplemente debemos hacer lo correcto y contribuir dentro de nuestras posibilidades. Un grano de arena es mejor que nada. De mas está decir que pasa si todos aportamos nuestro grano de arena.
Ponernos objetivos fuera de nuestro alcance nos exime de la responsabilidad de cambio. Eso bien supone dos cosas, o no nos damos cuenta de esa verdad o bien tenemos miedo de hacernos responsables, y si somos cobardes no nos merecemos un país mejor. Nadie tiene aquello que no se ha ganado. Nadie valora lo que tiene si no lo consiguió con esfuerzo y trabajo. Ganemos un país mejor con el esfuerzo y trabajo, pero sobre todo con el compromiso, de hacer las cosas bien. De apoyar la cultura y la educación, con el propósito de dejar de lado la "viveza criolla" que nos hace tanto mal. ¡Seamos merecedores de lo que podemos tener como argentinos!
Si de verdad comparte mi idea, y de verdad quiere un país mejor, hágase cargo de lo que dice. Y comprométase a trabajar para conseguir esa idea desde su lugar y desde sus posibilidades. Comprométase al cambio y difunda esta idea. Haga suya esta idea e inspire en los demás lo mismo. Si en cambio no prefiere asumir la responsabilidad que nos toca como argentinos, si prefiere ser vago o cobarde, pues bien, después no se queje. Nadie obtiene mas de lo que se merece, incluso nosotros los argentinos.
Idiomas en la escuela
Hace poco, hablando con amigos que cursan la escuela secundaria, me comentaron que para estudiar idiomas les ofrecieron dos opciones: Francés o Inglés.
Yo me pregunto, que sentido tiene aprender Francés? Que beneficio puede obtener un joven que estudia francés? No es que se desmerezca el idioma, pero basta pensar solo un segundo para entender que hay muchas mejores opciones en vista de un desarrollo estratégico de la región.

Bandera del Mercosur. El Mercado Común del Sur.
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Malvinas/Falkland Soberanía
La soberanía de las islas es el centro de la disputa. Y el tema no se reduce simplemente a aplicar el principio de autodeterminación. Si bien es cierto que en la isla actualmente viven muchas familias, la población permanente de las islas no pasa los 2500 habitantes. Eso no quita, por su puesto, que tengan derechos.

Gran Bretaña habla de autodeterminación. Si los habitantes de las isas elijen ser británicos, entonces las Islas Malvinas van a seguir siendo Falkland Island y bajo la soberanía británica. Si los habitantes elijen ser Argentinos, entonces Gran Bretaña renuncia a su soberanía y cede las islas a la Argentina.
Ahora bien, aplicar este principio no es tan sencillo. En una entrada anterior , se explica por que la usurpación inglesa en 1833 fue ilegal. Desde entonces, hasta el día de hoy, las islas están ocupadas por británicos y sus descendientes. Argentina nunca dejó de reclamar la usurpación de las islas, y con la guerra de 1982 dejó en claro que aún 150 años después, mantiene su interés de recuperar el territorio robado por Gran Bretaña.

Bandera de la Provincia Argentina de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Argentina considera las Islas Malvinas como parte integral en esta provincia.
Ahora bien, Gran Bretaña niega todo diálogo con Argentina, diciendo que la autodeterminación es indiscutible. Sin embargo olvida que los habitantes de las islas son británicos, y por ende es evidente que quieren permaneces siendo británicos, y se olvida además que la ocupación de las islas fue ilegal en 1833. Gran Bretaña ha convertido las Islas Malvinas en un enclave militar y base de la OTAN en el Atlántico Sur, sosteniéndose en la autodeterminación de los isleños para conservar la soberanía de las islas.
La solución no es sencilla. Gran Bretaña no puede seguir ignorando los pedidos argentinos de discutir la soberanía de las islas. Es cierto que habitan personas y que los derechos de esas personas deben ser respetados, pero también es cierto que hay legítimos reclamos argentinos que deben considerarse. Seguramente la disputa no va a terminar en una perdida absoluta de derechos por parte de alguna de los dos países, pero no puede seguir el Reino Unido haciendo uso exclusivo y unilateral de un territorio claramente y en legítima disputa.
Ahora bien, ¿Cómo se explican las pretensiones británicas en el Atlántico Sur? ¿Cómo puede pretender seguir manteniendo territorios a miles de kilómetros con los que no mantiene ninguna continuidad territorial? ¿Qué le dio el derecho de ocupar las islas en 1833? ¿Por que no se quedan en su isla, allá casi del otro lado del mundo?
Malvinas/Falkland Introduccion
Decidí ponerme a investigar acerca del tema, y luego de discutir en varios grupos y paginas de Facebook directamente con británicos, he adoptado algunas conclusiones que comparto con ustedes. Sin embargo, todo resulta muy largo de explicar en un simple post, de modo que he decidido ponerlo en partes. Este post resume la historia de las islas.
En el mapa se muestra el asentamiento inglés de Port Egmond, que solo duró nueve años. También se puede ver el asentamiento español y luego argentino de Puerto Soledad y la actual capital administrativa Stanly, conocida como Puerto Argentino en Argentina.
La historia favorece la postura Argentina, y la posesión por derecho del archipiélago. Intentaré en un breve resumen describir el argumento histórico.
Comenzando por el descubrimiento, se puede decir que es incierto y se los disputan los españoles, los ingleses y los holandeses. Lo cierto es que por derecho de descubrimiento, Gran Bretaña no puede reclamar nada, ya que ellos afirman haberlas visto primer. No genera derecho suficiente simplemente ver las islas primero, es necesario hacer una ocupación efectiva de las mismas.
Más tarde, el primer asentamiento lo hicieron los franceses, sí, ni español ni británico, Francés. Esta sí fue una ocupación exitosa y con derecho a reclamos de soberanía. España protesta a Francia por el acentamiento en islas que considera bajo su jurisdicción, y Francia cede los derechos a España del primer asentamiento en las islas, en lo que será ahora Puerto de la Soledad, asentamiento que España mantiene durante 60 años bajo jurisdicción del Virreinato del Perú y luego del recién creado Virreinato del Río de la Plata, hasta 1811 cuando ordena abandonarlo (Buenos Aires estaba bajo la primera junta) debido a las guerras de la Independencia. Al abandonarlo, deja una placa en mención de la soberanía española de las islas.
Comenzando por el descubrimiento, se puede decir que es incierto y se los disputan los españoles, los ingleses y los holandeses. Lo cierto es que por derecho de descubrimiento, Gran Bretaña no puede reclamar nada, ya que ellos afirman haberlas visto primer. No genera derecho suficiente simplemente ver las islas primero, es necesario hacer una ocupación efectiva de las mismas.
Más tarde, el primer asentamiento lo hicieron los franceses, sí, ni español ni británico, Francés. Esta sí fue una ocupación exitosa y con derecho a reclamos de soberanía. España protesta a Francia por el acentamiento en islas que considera bajo su jurisdicción, y Francia cede los derechos a España del primer asentamiento en las islas, en lo que será ahora Puerto de la Soledad, asentamiento que España mantiene durante 60 años bajo jurisdicción del Virreinato del Perú y luego del recién creado Virreinato del Río de la Plata, hasta 1811 cuando ordena abandonarlo (Buenos Aires estaba bajo la primera junta) debido a las guerras de la Independencia. Al abandonarlo, deja una placa en mención de la soberanía española de las islas.
Gran bretaña también estableció un pequeño asentamiento en las islas llamado Port Egmond, casi en conjunto con España, pero fue ilegítimo, no fue el primero y duró solo 9 años, luego fue abandonado. España más tarde destruye el asentamiento abandonado ingles por orden de Madrid. Gran Bretaña perdía así, antes de 1800, todos sus derechos sobre las islas. Sin embargo dicen haber dejado una placa en ejercicio de soberanía, pero si desde el principio el asentamiento fue ilegal, no creo que una placa lo haga legítimo. España al abandonar las islas en 1811 también deja una placa reafirmando su soberanía sobre las islas. Además ¿Que hace una placa de un asentamiento ilegal frente a sesenta años de ocupación legítima por parte de España? Debemos mencionar también que Gran Bretaña se había comprometido a dejar las islas en manos españolas de acuerdo al tratado de Nutka, por el cual España cedía la isla de Nutka a Gran Bretaña, y esta reconocía entre otras cosas, la soberanía española sobre las islas del Atlántico Sur.
Con la independencia de Argentina, todas las posesiones Españolas en el antiguo Virreinato pasan al nuevo gobierno, incluyendo las Islas Malvinas. En 1820 el gobierno Argentino envía a un corsario a hacer uso de lo que por derecho correspondía, y la ocupación argentina se mantiene hasta 1833, con conflictos de por medio con Estados Unidos, que desarrollaban la pesca desmedida y se oponían a los intentos Argentinos de legislar la región.
En 1833, un buque inglés llega a las islas y dice reclamar la soberanía británica de las islas (¿Que soberanía?) les hace a los argentino que allí vivían la siguiente propuesta: "Pueden quedarse si quieren, pero deben renunciar a su gobierno y aceptar la ocupación Británica, o si no pueden irse". Esto es una clara expulsión de los argentinos, ignorando los derechos de soberanía. Es casi como decir que decir: Argentina no gobierna estas islas, si quieren quedarse quédense, pero las islas son británicas. Desde aquella ilegítima intromisión, el Gran Bretaña ocupa nuestras islas.
Más adelante se produce la guerra de Malvinas/Falkland de 1982. A pesar de perder la guerra, y de ser un error político y militar, Argentina deja claro que no ha perdido interés sobre el archipiélago, y los intentos de negociación siguen vigentes.
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